Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo (o morado).

Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo (o morado).
Afirma que es preferible afrontar con firmeza toda situación difícil, por empachosa que sea, que venir a repudrirse indefinidamente por callar. En otras palabras: Vale más vergüenza en cara que mancilla en corazón.

Diccionario de dichos y refranes. 2000.