Yawara Jutsu

Yawara Jutsu
Yawara Jutsu
País de origen Bandera de Japón Japón
Creado por Kamakura Ushogi
Sitio web oficial http://www.yawarajutsu.com

La Escuela Tradicional Japonesa de Yawara Jutsu (柔術?) es la representante oficial en España del milenario sistema marcial, inventando en Japón por Kamakura Ushogi a principios del siglo XII (Era Fujiwara), más conocido entonces como Ushogi Ryu Yawara Jutsu.

Esta Escuela Japonesa, casi extinguida con el paso del tiempo, mantiene actualmente una tímida y pequeña representación en su país natal, así también en algunos países occidentales como España, Francia, Noruega, Alemania y Estados Unidos.

En su sistema técnico, podemos encontrar más de mil antiguas técnicas de auto defensa (luxaciones, palancas, proyecciones, etc.), así como dos sistemas de armas tradicionales, representados en la Katana y el Yari.

Este sistema marcial fue practicado en Japón durante siglos por los antiguos samurai y sus técnicas fueron la base inspiradora para muchos otros maestros que inventaron y crearon más tarde, con el paso del tiempo, otros sistemas marciales tales como el Yawara Ge, Aiki Yawara, Aiki Ju Jutsu, etc.

Su Filosofía, basada en el antiguo Bushido japonés, así como su práctica disciplinada junto a su ruda educación y no sin dolores algunas veces, nos permiten descubrir en este arte el equilibrio y el dominio de sí que tanto necesita el hombre para la vida moderna. Este Arte Marcial está orientado, principalmente, a quienes se interesen por encontrar una alternativa de vida.

Contenido

A finales del siglo XI (era Heian) y principios del siglo XII (era Fujiwara), nace en Noshiro (Honshu) Kamakura Ushogi. A la edad de trece años, pierde a sus padres en un trágico incendio. Su tío Katsuyuki Ushogi, sacerdote shinto del templo de Kashima, en la región de Kanto, es quién se encarga de su educación y custodia. Durante años Kamakura reside en el templo de Kashima, estudiando y formándose en diversas artes.

En aquella época era muy frecuente encontrarse a guerreros samurais (bushi) solicitando refugio y cobijo en los templos shinto, así como en los budistas. Muchos de aquellos samurais decidían en ocasiones descansar largas temporadas después de haber prestado sus servicios a algún señor feudal (Daimyo). Otros lo hacían para hacerse curar las heridas recibidas en alguna batalla o enfrentamiento; aunque la mayoría acudía a los templos para practicar la meditación como vía y búsqueda del espíritu.

En pago a su alojamiento y comida, los samurais solían enseñar a los monjes la práctica de algunas armas guerreras de la época (katana, yari, yumi, etc.). Es de esta manera como Kamakura comienza a tener sus primeros contactos con las Artes Marciales. Durante años se ejercita en la práctica y manejo de la Katana y el Yari.

Cuando cumple veintinueve años, Kamakura abandona el templo de Kashima, atraído quizás por las historias y leyendas que le son contadas por viajeros y forasteros que pasan por su templo de retorno de viajes de otras regiones y lugares del mundo. Kamakura viaja por China, permaneciendo varios años. Estudia caligrafía y Medicina Tradicional China, trasladándose más tarde a Mongolia. En su estancia en estas tierras observa, mientras viajaba por el interior del país, a un grupo de guerreros mongoles ejercitándose en la práctica de una extraña lucha sin armas. Este curioso sistema consistía en luchar contra el adversario aprovechando su fuerza e inercia para, de éste modo, proyectarlo o evitarlo. También se realizaban palancas, estrangulaciones y golpes muy precios con codos y rodillas, todo finalmente con la idea de inmovilizar al oponente, casi siempre sobre el propio suelo.

Kamakura queda sorprendido por aquella extraña lucha sin armas, de su eficacia y la contundencia de sus técnicas. Decide practicarlo y estudiarlo durante algún tiempo. Más tarde, a la edad de 55 años, Kamakura regresa a Japón. A su llegada puede comprobar que su país parece no haber cambiado mucho. Se siguen sucediendo las guerras feudales por los distintos territorios y Japón sigue siendo un lugar cerrado al resto del mundo y sus acontecimientos.

Se instala por un tiempo en la ciudad de Fukoka (Kyushu), donde conoce a la que más tarde sería su esposa. Un día, con el propósito de dar a conocer su sistema de lucha, pide permiso en el Templo de Homan Sinja para realizar una demostración de las técnicas de lucha aprendidas y estudiadas en su estancia en Mongolia. Al terminar la demostración, el público asistente queda muy sorprendido, especialmente un prestigioso samurai llamado Saburo. Éste invita a Kamakura a repetir la demostración en el Castillo del clan Takeda, donde Saburo presta sus servicios como samurai. Días más tarde Kamakura repite la demostración en el Castillo del Clan Takeda enfrentándose a varios de sus mejores guerreros. La demostración fue brillante, venciendo Kamakura a sus tres oponentes armados. Takeda Daimyo, jefe feudal del Castillo, pregunta a Kamakura qué nombre recibe su sistema, éste le responde: "Yawara Jutsu, el arte de dirigir el espíritu a través de la suavidad".

A partir de entonces, el arte de Kamakura cobra una importancia especial y se convierte en una especie de leyenda viva. Es solicitado como instructor en distintos Clanes, donde enseña entre los samurais las depuradas técnicas de su revolucionario sistema. Para el samurai de la época, el Yawara Jutsu supondría una alternativa muy interesante en su disciplinada e intensa formación militar.

Cansado y bastante mayor, Kamakura, junto a su familia, decide trasladarse a Okiro en la región de Noshiro, pueblo natal de éste. Allí funda, ayudado por su hijo, su propia Escuela (Ushogi Ryu Yawara Jutsu), donde prosigue trasmitiendo entre sus primeros alumnos la enseñanza y filosofía de su sistema.

Durante siglos, la Escuela de Kamakura, así como el legado dejado a sus descendientes, fueron referencia esencial para muchos otros maestros japoneses, que con el paso del tiempo, crearon e inventaron otros sistemas marciales inspirados en los principios básicos del Yawara Jutsu.

A partir de la Era Meiji (año 1.868) y la modernización del Japón, los clanes samurais empiezan a disolverse. Estos cambios tan importantes alteraran notablemente la vida social y política del país, afectando incluso a las Escuelas Marciales más antiguas, desapareciendo muchas de ellas y otras sufriendo modificaciones muy importantes. Hasta entonces, las Artes Marciales antiguas habían formado parte del entrenamiento profesional y militar que el samurai recibía durante su vida. Sus técnicas eran aprendidas y depuradas para resolver distintas circunstancias de la batalla o en el enfrentamiento con el oponente. En esta nueva era moderna, las artes marciales son enfocadas a otra clase de practicantes, con una filosofía más orientada a los torneos y encuentros deportivos.

Después de la Segunda Guerra Mundial y el fatal destino del pueblo japonés, las artes marciales japonesas llegan a prohibirse. Muchas de ellas evolucionan hacia artes deportivas. Años más tarde, levantada la prohibición de su práctica, muchas de estas Escuelas Marciales modernas deciden cruzar las fronteras y divulgar su práctica en otros países. Artes como el Karate, Kendo, Judo, Aikido, etc. (codificaciones modernas de antiguas artes guerreras medievales japonesas), llegan a Occidente, llevando consigo una cultura, poco conocida para muchos países.

En 1970, el Maestro Yensai Ushogi, 32 Soke de la Ushogi Ryu Yawara Jutsu y descendiente directo del fundador del Yawara Jutsu, Kamakura Ushogi, decide revivir el espíritu de la Escuela, que en esos momentos se encuentra casi extinguida, con un pequeño y reducido grupo de maestros y alumnos afines a su herencia. Un año más tarde funda la Asociación Internacional Japonesa de Yawara Jutsu, que nace con fines culturales, poniendo de nuevo en proyecto la idea de divulgar la práctica del Yawara Jutsu, enfocando ésta a otra clase de practicantes, pero manteniendo principalmente el espíritu guerrero antiguo, su práctica disciplinada y profunda, así como la filosofía del Bushido.

El Maestro Yensai Ushogi, contacta con otras Escuelas Marciales antiguas y más tarde presenta un proyecto al Ministerio de Cultura Japonés para que, de alguna manera, se financien a estas Escuelas antiguas, pues suponen una parte esencial e importante de la historia medieval japonesa y corren peligro de extinguirse en ésta nueva era moderna.

En el Japón antiguo, la mayoría de las Escuelas Marciales construían sus pilares filosóficos basándose en el Bushido (Código Guerrero).

Bushido, literalmente traducido como "El Camino del Guerrero" y actualmente conocido como "El Camino para la Vida", se desarrolló en Japón entre las eras Heian (Siglo XI) y Tokugawa (Siglo XV). Era un modo de vida y un código para el samurai, una clase de guerreros similar a los caballeros medievales en Europa.

Influenciado por dos escuelas, como son el Zen y el Confucionismo, el Bushido pone énfasis en valores como lealtad, auto sacrificio, justicia, sentido de la vergüenza, modales refinados, pureza, modestia, frugalidad, espíritu marcial, honor y afecto.

Existen siete virtudes asociadas al Bushido:

Gi. La decisión justa en la ecuanimidad, la actitud justa, la verdad. Sé sumamente honesto con toda la gente en cualquier situación. Cree en la justicia, no de otra gente, pero sí de ti mismo. Para el verdadero samurai sólo existe lo correcto y lo incorrecto, no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia. El samurai no tiene ley, hace de su propia protección su ley. El samurai hace de la justicia su milagro.

Yu. La bravura teñida de heroísmo. Destaca por encima de la gente que tiene miedo de actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego, es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución. Un samurai lleva implícito el coraje; es coraje.

Jin. El amor universal, la benevolencia hacia la humanidad. La compasión. Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la ocasión no surge hace lo posible por encontrarla.

Rei. El comportamiento justo. El samurai no tiene motivos para ser cruel. No necesita demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales. Un samurai no es sólo respetado por su fuerza en la batalla, sino también por sus acciones con los otros hombres. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.

Makoto. La sinceridad total. Cuando un samurai dice que hará algo, eso se da por hecho. Nada lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de "dar su palabra". No ha de "prometer". El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. Hablar y hacer son la misma acción. Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.

Melyo. El honor y la gloria. El auténtico samurai sólo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que toma y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quién es en realidad. No puedes ocultarte de ti mismo.

Chugi. La devoción, la lealtad. Para el samurai, haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurai es inmensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable permanece fieramente fiel. Cuidado con el camino que sigues.

Kamakura Ushogi, desarrolló un sistema marcial compuesto por más de mil técnicas de auto defensa. Destacan principalmente en el sistema técnicas de proyecciones, palancas, luxaciones, estrangulaciones, etc., así como una variedad de golpes con codos y rodillas. En sus orígenes las técnicas del Yawara Jutsu fueron pensadas y estudiadas para defendernos de los ataques armados.

Más tarde, con el paso del tiempo, el sistema sufrió algunas modificaciones siendo adaptado a las necesidades del samurai de la época. De ésta manera sus técnicas resultaron muy rápidas y contundentes en sus ejecuciones. El Yawara Jutsu es realmente un perfecto estudio de la anatomía humana, de sus puntos vitales, constituyéndose así como un sistema que se adapta a todas las distancias y exigencias de la lucha.

Dentro de la Escuela también podemos encontrarnos con la enseñanza de dos sistema de armas: la katana y el yari.

La disciplinada práctica de sus técnicas, siguiendo paso a paso la metodología tradicional japonesa y sus conceptos más arraigados, el entrenamiento físico y el estudio de su filosofía (Bushido) permiten al practicante viajar en el tiempo y conocer más de cerca la fascinante cultura medieval japonesa.

En el año 1975 llega a España el Maestro Yensai Ushogi. Se instala en la ciudad de Madrid por motivos profesionales y al mismo tiempo, con el firme propósito de impartir clases de Yawara Jutsu entre los españoles, abre un dojo privado donde, durante 13 años y de una forma muy selectiva, va formando y enseñando a un grupo de alumnos, transmitiéndoles día a día la filosofía del Yawara Jutsu y la práctica de sus técnicas.

En 1988, Yensai Ushogi regresa a Japón, donde actualmente preside la Asociación Internacional Japonesa de Yawara Jutsu. Desde entonces la Escuela en España ha estado representada por el Maestro Francisco Javier Cabello Moya, discípulo directo del Maestro Yensai Ushogi durante toda su etapa en nuestro país.

Actualmente la Escuela Tradicional de Yawara Jutsu se encuentra ubicada en la ciudad andaluza de Algeciras. Su decoración tradicional, su entorno, así como las actividades que en ella se desarrollan, la convierten en un lugar ideal para la práctica de éste antiguo Arte.

Desde esta Escuela, y para toda España, se realizan distintos proyectos y programas (clases, cursos, exhibiciones, conferencias, seminarios, etc.), cuyos objetivos se centran en la divulgación y enseñanza del antiguo Yawara Jutsu japonés y las distintas interpretaciones de su filosofía para la vida moderna.

La Asociación Nacional de Yawara Jutsu es fundada en el año 1999 por Francisco Javier Cabello Moya. Desde la fecha esta Asociación ha basado sus actividades en respaldar culturalmente todo tipo de proyectos relacionados con la Escuela Tradicional de Yawara Jutsu en nuestro país. Hasta el año de su fundación la Escuela dependía técnica y políticamente de las directrices que marcaba la Asociación Internacional Japonesa de Yawara Jutsu. La creación de la nueva Asociación ha marcado un nuevo periodo de independencia propia dentro de la Escuela de Yawara Jutsu española con respecto de la Escuela japonesa.

Esta independencia ha permitido llevar a cabo diferentes proyectos en nuestro país, todos ellos enfocados en la divulgación y enseñanza del antiguo Yawara Jutsu japonés y su Filosofía, pero en ningún momento con el objetivo de desvincular a nuestra Escuela española de los valores tradicionales y sentimientos heredados de la Escuela Tradicional Japonesa.

De igual modo, la nueva Asociación ha permitido también respaldar legalmente las titulaciones de sus cinturones negros, instructores, etc. en nuestro país.

Otros proyectos, al margen del aprendizaje de técnicas de Yawara Jutsu y que la nueva Asociación puso en marcha desde su fundación en 1999, han sido la impartición de cursos de Shiatsu (Masaje Tradicional Japonés), concertados directamente, desde hace años, con la Escuela Japonesa de Shiatsu en España y dirigida por el Maestro Onoda. De igual modo, se han realizado distintos campamentos al aire libre, exhibiciones, conferencias, reportajes, artículos, etc.

Como último proyecto, se están preparando cursos para miembros de la asociación, que tratarán temas de raíces japonesas como el aprendizaje del idioma japonés, protocolo, costumbres y comportamientos de la sociedad japonesa, etc.

La Asociación Nacional de Yawara Jutsu tiene como objetivo ser el referente a nivel nacional de todas aquellas personas que se sientan atraídos por el estudio de las costumbres y la forma de vida del Japón feudal.

Bushidō - El Bushido en las artes marciales.

Jūjutsu - Historia y desarrollo.

Página oficial de Yawara Jutsu

Yawara Jutsu (English Wikipedia)


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