Tuppersex


Tuppersex

Tuppersex (también conocido como “Reunión Tuppersex” o “Tapersex”) es un término anglosajón que hace referencia a una reunión entre amigas (principalmente) junto a una asesora con experiencia en sexualidad que se dedica a mostrar una gran variedad de juguetes y artículos relacionados con el sexo entre las asistentes. La finalidad es enseñar y transmitir aquello que se sabe sobre sexo, en un ambiente ameno, mostrando una gran gama de posibilidades eróticas y, en último término, vender productos, siendo así una técnica comercial.[1]

Contenido

Término

El término Tuppersex está compuesto por dos partes. “Tupper” proveniente del apellido de Earl Silas Tupper, creador del concepto de venta a domicilio entre grupos de amigas; y “Sex”, la traducción inglesa del término “sexo”. Esto ya da una enorme pista sobre su significado, que consiste en presentar productos relacionados con la “sexualidad” traídos hasta un domicilio para ser comprados por las asistentes. Es un término que, al venir de una palabra inglesa, produce gran confusión y por eso también se usa escrito de la siguiente manera: “tupersex”, “tapersex”, “tappersex” o separando las palabras “tupper” y “sex”. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española no contempla este neologismo ni en su forma original ni adaptándolo a la pronunciación castellana. Ni el Cambridge Dictionaries online ni el Oxford Dictionaries online (que no es lo mismo que el Oxford English Dictionary, el principal punto de referencia que cuenta con una versión online de pago) incluyen dicha palabra entre sus búsquedas, aunque si bien es cierto con el paso del tiempo se ha convertido en una palabra de uso común para designar este tipo de reuniones, y en estos momentos son los propios consumidores los que reclaman estas reuniones a través de dicho término, siendo este el único nombre con el que se reconocen. Actualmente según datos de Google, dicho término cuenta con decenas de miles de búsquedas diarias.

Historia

El tuppersex es un fenómeno que nació en el sur EE.UU., alrededor del año 2000 e instalándose, posteriormente, en otros países. Se basa en el procedimiento de promoción realizando reuniones en casa de mujeres (amas de casa) con el objetivo de venderlos a domicilio. Dicho procedimiento de venta a domicilio se ha trasladados a otros muchos campos y, con el tiempo y debido a la evolución y desinhibición de la mujer, al sexo. El “tuppersex” entra dentro del proceso natural de evolución de las tiendas eróticas y sex shops. De poder comprar personalmente en una tienda, se pasa a la intimidad de poder comprar por internet y, posteriormente, a que un servicio más personal, donde una persona se desplaza hasta el domicilio para mostrar los artículos y poder decidir cuál se quiere con total complicidad e intimidad. El fenómeno tuppersex ha marcado una revolución en los últimos tiempos, coincidente con la liberación sexual de la mujer, y es un sector que sigue en auge. En estos momentos se han escrito numerosos libros en torno a este término y a su concepto tan de moda, y actualmente existen multitud de referencias incluso en medios audiovisuales, películas o series de Televisión.

¿En qué consiste?

Un grupo de amigas, compuesto por 6 - 15 personas por lo general, deciden contactar con una empresa que realice este tipo de reuniones para realizar un tuppersex. Una de ellas llamada la “anfitriona”, normalmente la que pone la casa, se pone en contacto con la empresa para concertar la visita el día y hora acordados. Previa cita concertada, la asesora llega a la casa solicitada – también hay empresas que cuentan con espacios propios para realizarlos – cargada de una maleta que contiene una gran variedad de productos eróticos, tales como: vibradores, dildos, lencería, preservativos, geles, cremas, estimulantes, cosmética erótica, material bondage… Durante una duración de entre 1 y 3 horas la asesora se dedica a mostrar al grupo de chicas todos esos productos explicando en qué consisten, cómo se usan, y a resolver cualquier tupo de dudas que surjan y dejando que las chicas puedan tocarlos, oleros según el producto incluso probarlos. Una vez finalizada la reunión, el grupo de chicas decidirá en qué producto o productos están interesadas cada una de ellas. Por lo general no se suele exigir una compra obligatoria para todas las asistentes pero sí que el global de la compra compense el tiempo de la asesora y su desplazamiento. En otras ocasiones también puede pactarse una pequeña comisión para la asesora en caso de que no se llegue a formalizar ninguna compra. Algunas empresas organizadoras también dan algún obsequio a la anfitriona de la reunión o incluso a las asistentes. Los productos elegidos, normalmente, los recibe la anfitriona en su casa al cabo de unos días – ya que es la que suele conocer al resto de chicas – y ella es la encargada de distribuirlos entre sus amigas o conocidas. Por lo general este tipo de pedidos suelen recibirse de forma totalmente discreta y sin distintivos en los embalajes para no llamar ningún tipo de atención. A veces, la asesora también cuenta con algunos productos para venderlos en el mismo momento de la reunión, o si las asistentes lo tienen claro de antemano pueden solicitárselos a la asesora previamente. Por otro lado, cada vez más las reuniones tuppersex son un producto demandado en muchas despedidas de solteras como parte complementaria a las actividades.

Ventajas

Las mujeres – aún rodeadas de un aura de pudor – son más propensas a comprar juguetes eróticos en encuentros privados o en un entorno más social; de ahí el éxito de los tuppersex. Los hombres, debido a la educación, son más abiertos en el tema sexual y no tienen la sensación de vergüenza cuando acuden a una sex shop a comprar algún producto. La mujer, por el contrario, generalmente está más cohibida y le cuesta tomar la iniciativa yendo a una tienda a comprar aquel producto erótico que desea tener. Por ello, un tuppersex es una manera óptima para atreverse a comprar y dejarse llevar por sus gustos sexuales. Las ventajas no terminan ahí. Una reunión tuppersex también es un encuentro donde pueden hablar, relacionarse, reírse, compartir experiencias y aprender conocimientos de sexualidad. Otra de las ventajas es poder disfrutar de la comodidad de un hogar, pudiendo tocar y “probar” los productos antes de comprarlos, y ver lo último que haya salido en el mercado. Los juguetes comprados se entregan de manera discreta e íntima, sin temor a que otras personas que no son las de tu círculo vean qué has comprado. La presentación y posterior compra se realiza en un ambiente exclusivo y cómodo para las chicas. También es una manera para sorprender en un cumpleaños o una despedida.

Variaciones

Los Tuppersex nacieron para que las mujeres pudieran divertirse juntas y comprar artículos sexuales en un ambiente discreto sin salir de casa y en una total intimidad. No obstante, también hay variaciones del tuppersex original, pudiendo ser reuniones orientadas exclusivamente a hombres, gays, ó chicas lesbianas y, por tanto, donde los productos mostrados están personalizados para dicho sector. También existen asesores chicos que se dedican a enseñar a chicas todos los objetos sexuales. Respecto al género masculino, cada vez hay más hombres que se atreven a participar en un tuppersex, aspecto positivo que ayuda a comparar experiencias y opiniones entre hombres y mujeres en una misma reunión.

Referencias

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Enlaces externos


Wikimedia foundation. 2010.


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